“Un voto para los demás, dos millones para mí”, dijo Mubarak en su modesto salón presidencial. Y los funcionarios que contaban los votos se pusieron manos a la obra. Sin embargo, Mubarak salió elegido presidente con sólo solísimo el 87% de los votos. Por Herbé Oui.
“Nos parece que esos funcionarios contaron mal. Les meteremos en nuestras confortables cárceles”, decía un pacífico ayudante de cámara de Mubarak. Ciertamente son funcionarios negligentes. Porque si hubieran seguido las instrucciones, los resultados debieran ser:
Mubarak: 168.000.000 votos
Resto: 17,97 votos (*)
(*) Los decimales se deben a que se cuentan los votos de algunas mujeres. Egipto tiene una población de 69 millones de egipcios.
Algunos criticones habituales protestaron porque no hubo observadores internacionales.
“Vamos a ver, vamos a ver. Bien, no hay observadores ni por alá ni por acá. Ya vasta con que lo observemos todo nosotros. Un momento, ¿son esos los votos de la oposición. Qué ceguera tengo. Fíjate que no los veo”, dijo un ayudante de la oficina de engorde natural de votos.
En las calles todo era paz y felicidad. A excepción de unos pocos millares de manifestantes que fueron eficazmente aplastados por la policía . Después fueron llevados a cárceles donde les esperaban otros millares y millares
Algunos quisquillosos molestan a las autoridades pidiendo el respeto a los derechos humanos. Un ayudante de cámara del ministerio de seguridad egipcio responde convincente mientras se fuma un cigarrillo de marihuana: “¿Más derechos de los que gozamos los miembros del Estado?. Es imposble”. Ciertamente lo es. Egipto se abre a la democracia.


Deja un comentario »